Dirigentes rurales convocaron a autoridades para conocer los alcances de la licitación y sus futuros cobros. El presidente de la Junta de Vecinos de Casablanca, Alejandro Aravena, criticó la falta de representantes del MOP y advirtió que las comunidades podrían movilizarse si no son escuchadas.
La preocupación por los futuros peajes de la doble vía en los accesos norte y sur a Valdivia motivó un conversatorio ciudadano organizado por dirigentes rurales del sector sur de la capital regional. Sin embargo, según sus organizadores, la actividad no contó con la presencia de representantes de la Delegación Presidencial Regional ni de la Seremi de Obras Públicas (MOP).
Así lo señaló a Crónicas al Margen el presidente de la Junta de Vecinos de Casablanca, Alejandro Aravena, quien explicó que el encuentro buscaba aclarar las condiciones del proyecto, especialmente las tarifas de telepeaje y su impacto económico sobre quienes utilizan diariamente la ruta para trasladarse a Valdivia.
“Lamentablemente, no tuvimos la participación de ningún representante del Gobierno ni de los organismos técnicos como es el MOP”, cuestionó el dirigente, quien aseguró que la finalidad de la convocatoria era generar un diálogo informativo y no vinculante.
Según Aravena, asistieron representantes de parlamentarios, el concejal Cristobal Rosas , el exdelegado presidencial regional Jorge Alvial y dirigentes de distintas organizaciones territoriales.
El encuentro contó con la participación de la Corporación de Desarrollo Rural Sur, que agrupa a 11 juntas de vecinos, desde Las Parras hasta Los Guindos.
Preocupación por los peajes y nueva postergación
La inquietud de los vecinos se produce luego de que el seremi de Obras Públicas de Los Ríos, Ulises Rivera, confirmara a Crónicas al Margen una nueva postergación de la licitación de los accesos a Valdivia, trasladando la recepción de ofertas al primer semestre de 2027.
A ello se suma el esquema de telepeaje contemplado en las bases, que considera una tarifa inicial de $1.250 por pórtico, sujeta a los reajustes correspondientes.
Aravena advirtió que, de mantenerse esas condiciones, el costo podría aumentar considerablemente hacia 2035, año que mencionó como referencia para la futura operación de la carretera. En su estimación, el cobro podría alcanzar los $1.700 por pasada, cifra que corresponde a una proyección del dirigente y no a una tarifa oficial confirmada.
“Los que estamos a diario no somos los que tenemos que pagar la carretera. Podrá ser un porcentaje, podríamos llegar a un consenso, pero como está planteado hoy día, no hay ninguna certeza de lo que va a suceder porque todo está zanjado en Santiago”, sostuvo.
Comunidades advierten que podrían adoptar medidas de presión
El presidente de la Junta de Vecinos de Casablanca recalcó que las organizaciones territoriales no se oponen a la construcción de la doble vía, considerando la necesidad de mejorar la seguridad vial y la conectividad de la región. No obstante, planteó que las condiciones económicas deben ser justas para los residentes.
“El que viaja todos los días a Valdivia a trabajar le va a subir mucho el costo, porque van a ser pórticos que van a estar ahí todos los días, de ida y de vuelta”, explicó.
Respecto de la convocatoria, Aravena señaló que la única respuesta recibida desde el MOP fue una comunicación del seremi indicando que posteriormente existirían instancias de consulta ciudadana.
El dirigente cuestionó que las comunidades deban esperar esas etapas sin contar previamente con información oficial suficiente sobre las condiciones de la concesión.
“Si no podemos incidir en nada, vamos a tener que tomar la fuerza de hacer otras cosas de más acción, presionar y hacer valer nuestra voz”, advirtió.
Finalmente, Aravena informó que durante el conversatorio se plantearon iniciativas de trabajo conjunto y coordinación entre organizaciones vecinales de los accesos norte y sur de Valdivia, con el propósito de realizar seguimiento ciudadano al proyecto.
“No nos oponemos a la ruta porque creo que la seguridad tiene que estar también de por medio. Pero la ciudadanía tiene que organizarse. Vamos a tener que seguir trabajando, haremos llamados a las otras juntas de vecinos y tenemos que alzar nuestra voz para que nos escuchen en Santiago”, concluyó.
