Una denuncia ciudadana dio origen a la investigación, que confirmó incumplimientos en la composición y el etiquetado del producto comercializado como miel de abeja.
La Secretaría Regional Ministerial de Salud de Los Ríos decomisó y eliminó 201,75 kilos de un producto vendido como miel de abeja en Valdivia, tras confirmar que su composición no cumplía con las exigencias del Reglamento Sanitario de los Alimentos.
La investigación comenzó a partir de una denuncia ciudadana que alertó sobre posibles irregularidades en el producto. En respuesta, equipos de la SEREMI realizaron inspecciones, revisaron documentación, verificaron las condiciones de comercialización y tomaron muestras oficiales para su análisis por organismos especializados.
Durante el procedimiento se detectaron alteraciones en el olor, sabor y color del producto, características que no correspondían a las de una miel auténtica.
“Usted toma este producto, lo abre y basta tener la percepción del olor. Esto huele a esencia, perfume… Uno lo podría asociar a productos de limpieza, pero menos de la naturaleza de la miel. Y para encubrir esto, generalmente señalan, por ejemplo, ‘con sabor a jengibre o limón’”, detalló Víctor Gangas, encargado (s) del Programa de Alimentos de la SEREMI de Salud de Los Ríos, al describir las características sensoriales detectadas y las prácticas utilizadas para encubrir la adulteración.
A su vez, los análisis del Instituto de Salud Pública (ISP) confirmaron incumplimientos en los parámetros de composición exigidos por la normativa. Entre los hallazgos se identificaron valores de fructosa inferiores a los esperados. El reglamento establece que la miel debe contener, como mínimo, 60 gramos de fructosa y glucosa en conjunto por cada 100 gramos de producto. Los resultados del ISP sustentaron técnicamente las medidas sanitarias adoptadas.
La fiscalización también detectó deficiencias en el etiquetado, entre ellas la ausencia de la advertencia obligatoria que indica que la miel no debe ser consumida por menores de 12 meses, información esencial para proteger la salud de los lactantes.
El seremi de Salud de Los Ríos, Dr. Felipe Bastidas, destacó el trabajo de los equipos de fiscalización y la participación de la comunidad en la detección de situaciones de riesgo.
“Es importante destacar el trabajo coordinado que desarrollan nuestros equipos de fiscalización para resguardar la salud pública y velar por el cumplimiento de la normativa vigente en los alimentos que consumen nuestras vecinas y vecinos. Asimismo, esta investigación se originó a partir de una denuncia ciudadana, lo que demuestra el rol fundamental que cumple la comunidad en la protección de la salud de todos y todas”, señaló la autoridad.
En ese sentido, llamó a denunciar posibles irregularidades, ya que estos antecedentes permiten actuar oportunamente, fortalecer la fiscalización y prevenir problemas de salud pública.
Llamado a la comunidad
La SEREMI de Salud recomendó adquirir alimentos debidamente rotulados, verificar su procedencia y denunciar cualquier situación que genere dudas sobre su autenticidad o calidad.
Asimismo, recordó que el consumo excesivo de azúcares se asocia con enfermedades como obesidad, diabetes tipo 2, caries dentales y afecciones cardiovasculares. Por ello, recalcó la importancia de que los productos informen de manera transparente su composición y cumplan con las exigencias sanitarias.
La Autoridad Sanitaria reiteró su compromiso con la vigilancia de los alimentos comercializados en la región y valoró la colaboración ciudadana para resguardar la salud de la población.
