Ignacio Rodríguez, director ejecutivo del Centro de Humedales Río Cruces (CEHUM), y Ana Villanueva, presidenta de la Corporación Humedales Angachilla.
Ambas organizaciones valoraron las exigencias ambientales dispuestas por el MOP en las bases de licitación de la concesión de los accesos norte y sur, manteniéndose expectantes y vigilantes ante el desarrollo del proyecto.
Existe consenso entre diversos actores territoriales e institucionales de Valdivia en que la construcción de la doble vía para los accesos norte y sur de la comuna debe ejecutarse garantizando la protección de los ecosistemas acuáticos. El objetivo planteado por la comunidad y gremios es transformar ambas carreteras en “rutas escénicas” para fortalecer la vocación turística de la Región de Los Ríos y resguardar la condición de Ciudad Humedal que ostenta la capital regional.
Esta postura es compartida por el Centro de Humedales Río Cruces (CEHUM), de la Universidad Austral de Chile, y la Corporación de Humedales Angachilla. Ambas instituciones confirmaron su apoyo al desarrollo del proyecto vial y se mantienen atentas al avance del proceso de licitación pública llevado a cabo por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) a través de su Sistema de Concesiones.
Las exigencias del MOP para las primeras rutas escénicas por concesión
Las bases de licitación del MOP definen a los accesos norte y sur de Valdivia como las primeras rutas escénicas desarrolladas mediante concesiones en Chile. Este diseño busca que el trazado no responda únicamente a necesidades de conectividad vehicular, sino que incorpore infraestructura orientada a poner en valor el entorno natural, los humedales y los atractivos turísticos locales.
El proyecto considera la instalación de señalización turística especializada para guiar hacia los puntos de interés de la zona, un enfoque de desarrollo turístico y económico sostenible con infraestructura consistente con el paisaje, así como el resguardo del patrimonio natural y cultural regional.
Para Ignacio Rodríguez Jorquera, director ejecutivo del CEHUM, la inclusión formal de estos criterios representa un avance relevante: “La presencia de humedales es evidente, pero que se establezca en esas bases nos parece que es un avance”, señaló.
El directivo puntualizó que la obra refuerza la identidad turística y sustentable de Valdivia: “Sabemos que ese impulso se dio por la comunidad, desde Cayumapu, y por dirigentes que llevan años trabajando en mejorar sus sectores y entienden que el turismo es una alternativa muy atractiva. La doble vía es absolutamente necesaria”, afirmó Rodríguez.
En esa misma línea, la presidenta de la Corporación Humedales Angachilla, Ana Villanueva, respaldó la concreción de las obras sujeto al cumplimiento estricto de la normativa ambiental. “Como corporación no podemos oponernos al progreso de la ciudad, considerando además que el proyecto debe someterse a evaluación ambiental y tomar los resguardos correspondientes tanto en la flora como en la fauna del Santuario de la Naturaleza Humedales de Angachilla. Si todo avanza de forma conjunta, respetando el ecosistema y la biodiversidad, no hay ningún problema”, sostuvo.
Villanueva agregó que la condición de ruta escénica reportará beneficios a la comuna: “Es un beneficio para Valdivia, más ahora que ha sido declarada ciudad humedal. Si somos concretos, Valdivia se mueve por el turismo; si es una mejora para la comuna estamos de acuerdo, siempre respetando todas las normas”.
Inquietudes sobre la sostenibilidad del Centro de Interpretación Cayumapu
A pesar del respaldo general al proyecto, desde el CEHUM expresaron inquietud respecto a la exigencia de construir un Centro de Interpretación del Humedal Cayumapu en el Acceso Norte. La preocupación radica en la falta de claridad sobre el financiamiento de sus operaciones a largo plazo, su integración con la infraestructura de educación ambiental existente y el riesgo de duplicar esfuerzos.
“El concepto es súper atractivo y es necesario; nunca hay que dejar de invertir en esfuerzos de educación ambiental. Por ese lado suena muy bien y espero que se ejecute, pero requiere precisión. En el Centro de Humedales contamos con uno de los pocos centros de este tipo en Latinoamérica, activo hace años y con más de 12.000 visitantes recibidos, y nos cuesta mucho conseguir financiamiento para mantenerlo. Nos preocupa que se generen «elefantes blancos». En tanto no sea un elefante blanco, todo bien; espero que se entienda la necesidad de contar con nuestra experiencia, ya que vivimos los sufrimientos y las alegrías de financiar esto”, advirtió Rodríguez.
Desde la Corporación de Humedales Angachilla ratificaron que mantendrán un rol de fiscalización comunitaria durante el proceso de licitación y posterior construcción. “Es un rol que nos corresponde como administradores de la Corporación del Santuario Humedales de Angachilla: ver que esas normas se cumplan. No podemos desligarnos del proceso; nuestra misión es proteger la biodiversidad de flora y fauna, así como velar por la calidad de vida de los vecinos que viven en torno al santuario”, enfatizó Villanueva.
Requerimientos ambientales en las bases de licitación
Las bases de licitación confeccionadas por el MOP fijan una serie de medidas específicas dirigidas a mitigar impactos y conservar los ecosistemas contiguos a las rutas:
- Centro de Interpretación del Humedal Cayumapu: Diseño y edificación de este espacio en la Ruta 202, equipado con miradores y sendas peatonales destinadas al avistamiento de avifauna y educación ambiental sin alterar el entorno.
- Certificación de Edificio Sustentable (CES): Exigencia obligatoria del estándar CES para las instalaciones del centro de interpretación, asegurando eficiencia energética y bajo impacto ambiental.
- Bypass Cayumapu: Construcción de un trazado alternativo de 5,7 kilómetros en el Acceso Norte (Ruta 202) para evitar la intervención directa del humedal y reducir el riesgo de atropello de fauna silvestre.
- Evaluación de Impacto Ambiental: Ingreso obligatorio del proyecto completo al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) para acreditar la compatibilidad ecológica de las obras antes de su ejecución.